miércoles, 7 de octubre de 2009

Román, El otro lado de la intimidad, CGAC




Familiar feelings, el otro lado de la intimidad
Una exposición colectiva reúne en el Centro Galego de Arte Contemporánea las fotografías tomadas a partir de la década de los años setenta por artistas como Nan Goldin, Philip-Lorca diCorcia o Jack Pierson. Son retratos de la intimidad y la vida cotidiana realizados por unos jóvenes alternativos, que luego devendrían en celebrados y respetados artistas en todo el mundo. Este heterogéneo grupo de artistas coincidieron en su época de formación en las escuelas de arte en Boston y compartiendo experiencias realizaron un trabajo fotográfico que retrataba con naturalismo su vida privada y todo lo que les rodeaba. Este informal realismo no aparecía por primera vez en la historia pero sí lo hacía en un momento de dramáticos acontecimientos como la guerra de Vietnam, el Watergate o avanzando el tiempo la lacra del Sida. Circunstancias todas ellas que marcaron las vidas de varias generaciones e influyeron en el discurso de los artistas. El naturalismo como movimiento artístico adscrito a una época es el del siglo XIX, con la novela de Zola o Pardo Bazán y la pintura de Charles Cottet o Sorolla. Ese naturalismo decimonónico era ajeno al artista, el creador no participaba en los acontecimientos que narraba su obra. El arte del siglo XX, trajo entre otras muchas novedades la de la introducción de la experiencia vital del artista en la obra de arte. La unión del naturalismo con la experiencia íntima y personal del artista permitió páginas del arte como la de los miembros del grupo de Boston al que se dedica esta exposición comisariada por Manuel Segade.
Entre los artistas presentes en la muestra, como antecedentes y creadores de referencia están Diane Arbus y Larry Clark. La primera con sus retratos de parejas e investigaciones sociológicas sobre la vida de personas con inteligencia límite y el segundo con sus portafolios autobiográficos de vida con las drogas. Las imágenes crudas de los dos autores marcan el tono de las generaciones siguientes imbuidas de naturalismo.
Como representantes de una primera generación de artistas que retrataban con carnalidad su cotidianeidad están en la muestra Nan Goldin, con sus experiencias sobre la vida de clubs y la sexualidad. Junto a ella, los retratos de David Armstrong, Philip-Lorca diCorcia y Shell Burne Thurber, aportan al visitante visiones crudas sobre las imágenes de gente real en acciones hasta esa fecha no recogidas por la retratística. La nueva ola de los años ochenta, desde la escena postpunk hasta la actualidad, está representada en la exposición por las fotos de Mark Morrisroe, los gemelos Starn, Gail Thacker, Tabboo! y Jack Pierson.
Esta magnífica exposición presenta una nueva forma de ver la realidad y desde luego nos muestra la forma en que una generación de artistas palpitó con cada segundo de su vida.
He publicado este texto sobre la expo que comisaría Manuel Segade en el CGAC...at last some good!...Román Padín